FUNDAMENTALIMO RELIGIOSO
FUNDAMENTALISMO RELIGIOSO
El fundamentalismo
religioso como una creencia religiosa basada en una interpretación literal de
la Biblia, surgida en Norteamérica en coincidencia con la Primera Guerra
Mundial, es un movimiento que satisface un concepto o idea personal pero que
luego pasa a convertirse en una doctrina, siendo una exigencia intransigente
y/o un sometimiento de diversas prácticas que se establecen como ley.
Lamentablemente se muestra como un fenómeno no originario sino que en su lugar
siempre se impone con violencia y autoritarismo contra algo, no permitiendo que
se cuestionen dichos criterios, sino que se aferran a dogmas sobre todo en la
religión.
Un ejemplo claro es el
fundamentalismo islámico que en la actualidad es la muestra más clara del grado
de fanatismo al que puede llevar un credo. La tendencia a igualar esta fe con
lo radical se acentúa día a día con la sucesión de atentados terroristas, sin
embargo se podría afirmar que todas las religiones tienen algo de
fundamentalismo.
Como bien lo señala Josep
Ramoneda “fundamentalismo e intolerancia no son exclusivos de religión alguna”;
aunque tampoco puede desviarse el enfoque hacia el otro extremo y negar todo
tipo de relación entre Islam y fundamentalismo. De hecho, no son pocos los
analistas que coinciden en señalar que por sus características la religión de
Alá da más opciones que otras al extremismo.
Se denomina
fundamentalismo a distintas corrientes religiosas que promueven la
interpretación literal de un texto "fundamental" (como por ejemplo el
Corán o la Biblia) como autoridad máxima, ante el cual ninguna otra autoridad
puede invocarse, y que debería imponerse sobre las leyes de las sociedades
democráticas. En un sentido amplio, también se identifica con las corrientes
anti-modernistas de distintas religiones. A veces se le confunde con el
milenarismo o el mesianismo, o se le asocia con fanatismo o extremismo, aunque
este último término se suele reservar para actitudes específicamente políticas.
El término integrismo, que es el tradicional en español para referirse a este
fenómeno, está semánticamente muy próximo, aunque en una interpretación
estricta, el fundamentalismo designa un fenómeno moderno (una forma de rechazo
a las consecuencias secularizadoras de la modernidad, pero surgido desde la
modernidad tecnológica), mientras que el integrismo promueve una respuesta
tradicionalista.
Hablar de fundamentalismo
religioso no equivale, entonces, a hablar de persé del Islam. Pero es evidente
que en la actualidad esta religión, por múltiples razones ocupa un lugar
central en el asunto.
El término
fundamentalista en el contexto cristiano se refiere a un movimiento dentro del
cristianismo que afirma su adhesión a los fundamentos de dicha fe. En varias
denominaciones cristianas hay fundamentalistas no siendo una denominación en sí
sino más bien un movimiento que atraviesa el cristianismo en su conjunto.
Dependiendo de la denominación particular tiene características especiales pero
en general, se considera el ala conservadora de la Iglesia cristiana.
Algunas de las
características más llamativas que se suelen adscribir al fundamentalismo
cristiano son la interpretación literal del Génesis y el rechazo a la
teoría de la evolución de las especies de Darwin.
No obstante, si bien el
fenómeno fundamentalista cristiano surge de la asunción de ciertas posturas
conservadoras en el espectro religioso cristiano, el término ha adquirido con
el tiempo una significación, sobre todo a raíz de su exportación al mundo
islámico, que puede llevar a errores sobre sus verdaderos orígenes y desviar
sobre lo que realmente abarcaba en un principio y a lo que se refiere en la
actualidad en el ámbito cristiano.
Uno de los temas
aparecidos después de la década de los 80 ha sido el fundamentalismo religioso,
algunos lo puntualizan como "fanatismo"
1. La experiencia en el ámbito religioso
Puede ser que encontremos otros términos literarios, pero
es una de las realidades. Todo radicalismo conlleva finales insospechados e
imprevisibles. Aunque constatamos cada vez más lo difícil de tratar con judíos,
cristianos y musulmanes.
Son religiones apegadas a sus fuentes de revelación: judíos (El
Antiguo Testamento y sus prescripciones con variaciones según la corriente de
vivencia más ortodoxos o menos religiosos); Los cristianos: católicos,
ortodoxos o protestantes (existen más de 500 denominaciones), se basan en la
Biblia, tradiciones y magisterio. En el mundo protestante y sus derivaciones la
Biblia es la única fuente de revelación divina. El mundo musulmán, se basa en
el Corán, esto es más simple: à Dios y el hombre.
En cada grupo religioso existen inmensas disputas de variaciones
de interpretación de sus libros sagrados, así se acentúan sus tradiciones, el
lenguaje y la defensa de las mismas.
Ejemplos:
El caso de Sócrates, en
un mundo hostil hacia sus enseñanzas hacia la educación de la juventud griega,
al final es ejecutado. Dentro del mundo de Jesús de Nazaret. En su tiempo nos
cuentan los evangelios existían dos grupos establecidos: fariseos y saduceos.
Ambos tenían visiones muy diferentes de la ley mosaica, sus prescripciones y
sus rituales. Pero existían grupos minoritarios: esenios y los zelotes, ambos
eran opuestos totalmente a los dos grupos mayoritarios. Pero en el proceso de
la muerte de Jesús los dos grupos mayoritarios se unen para terminar con Jesús.
El fundamentalismo de los fariseos pudo más que el relativismo de los saduceos.
Se puede traer otro caso, el del filósofo dominico Giordano Bruno, sacerdote
dominico y gran pensador (Siglo XVI), es condenado a morir en la hoguera por el
Tribunal de la Inquisición a causa de sus opiniones filosóficas.
Uno de los puntos es la
vivencia cultual, las costumbres varían de un lugar a otro, e imponen a los
grupos minoritarios de la misma confesión.
Religioso
|
Político
|
Social – Económico
|
Judaísmo
|
Derecha –
izquierda
|
Liberal –
conservador – relativista
|
Cristianismo
|
Derecha –
izquierda
|
Liberal –
conservador – relativista
|
Islam
|
Único
|
Conservador
|
Incredulidad
religiosa
|
De todo
|
Liberal –
conservador – relativista
|
Etapas y contextos de surgimiento:
Etapas en la emergencia de los fundamentalismos:
Una diferencia
fundamental entre estas dos oleadas es su referencia al poder político. En las
primeras etapas se postula en forma explícita el acceso al Estado, como lo
demuestran la revolución islámica en Irán, tentativas similares en la península
arábica y primeros pasos de grupos fundamentalistas protestantes en Estados
Unidos para luego constituirse como movimiento político. Se quiere instaurar la
ley religiosa como la única capaz de integrar a toda la sociedad sobre la base
de certezas y valores absolutos. Estos son fundamentalismos tradicionales, que
se caracterizan por su oposición manifiesta a la modernidad, una interpretación
estricta de los textos religiosos, una proclama por rescatar las raíces
históricas del estado y la sociedad.
En cambio, en el segundo
período se prefiere un proyecto centrado en la sociedad civil y en la vida
cotidiana. En este ciclo se produce la mayor diferenciación entre
fundamentalismos estatales, semi-estatales y comunitarios, caracterización que,
más que reflejar toda la diversidad de fundamentalismos existentes, corresponde
a diferentes tipos ideales. Los fundamentalismos estatales son aquéllos cuya
forma de organización y función está centrada principalmente en el estado,
llevando a regímenes sustentados en la religión. Como ejemplos, podemos citar
Arabia Saudita, Irán, Sudán, el régimen de los talibanes en Afganistán.
Fundamentalismos
tradicionales:
En la primera etapa, el
surgimiento de fundamentalismos religiosos fue acompañado de una serie de
acontecimientos de carácter regional que incidieron en que su desarrollo
tuviera lugar en forma casi paralela en las diferentes áreas. En el Medio
Oriente, la derrota árabe frente a Israel en la denominada “Guerra de los seis
días”, de junio de 1967, representó el fracaso de un proyecto cultural y
político, el “panarabismo”, cuyo impulsor fundamental fue el presidente
egipcio, Gamel Abdel Nasser. La caída de este modelo dejó una carencia
ideo-lógica, que fue ocupada por algunos movimientos islamitas ya
existentes (como la Hermandad Musulmana de Egipto, la que se extendió hacia
otros países de la región) o bien se tradujo en la irrupción de nuevos grupos
de carácter fundamentalista (Yamaat alislamiyat, Al-Yihad, este último conocido
por su participación en el asesinato del presidente egipcio, Anwar Sadat).
La revolución de carácter
islámico en Irán produjo un acontecimiento emblemático de toma del poder por
grupos religiosos fundamentalistas y rechazo tanto al modelo occidental
capitalista, liderado por Estados Unidos, como al modelo socialista. Como
resultado de esta revolución, Irán se convirtió en un estado islámico, que
intentó exportar su modelo político - religioso al resto del mundo musulmán, en
especial a las comunidades chiítas. Esto dio origen, en parte, a un conflicto
con el mundo sunnita, que se expresó en la guerra entre Irán e Irak (1980-88).
En Estados Unidos, la
entrada del país a la Guerra de Vietnam, y el posterior caso de Watergate,
produjeron sentimientos generalizados de confusión e incertidumbre,
manifestados en una creciente crítica social y política al establishment
norteamericano. Por otra parte, la consolidación de diferentes movimientos
sociales (afroamericanos, feministas, pacifistas, hippies) y la liberalización
de leyes civiles (aborto, anulación de prédicas religiosas en los colegios
secundarios), dieron como resultado el desarrollo de grupos religiosos que se
oponían a una sociedad a la que caracterizaban de “corrupta, inmoral,
avalórica”. De este modo, agrupaciones fundamentalistas protestantes, lideradas
por el pastor bautista J. Falwell, dieron apoyo electoral a la campaña
presidencial de Carter. Estos grupos, tras constituirse en «La Mayoría Moral»
(1979) y formar parte de la Nueva Derecha Cristiana, ayudaron a la llegada de
Reagan al poder.
Su proyecto político
consistía en la convicción de que en el poder tenían que estar personas que
disponían de “verdades absolutas”, que accediendo a los niveles más altos de
autoridad podían “sanar” y mejorar la moral, sociedad y política exterior
norteamericanas, inculcando los valores de familia, moral cristiana, patria.
Los objetivos fundamentales eran defender el orden social, al que consideraban
amenazado por la inmigración católica y por la extensión del darvinismo y
secularización. Frente a la expansión de la teología liberal y los métodos de
criticismo laico en la educación escolar, defendían el principio de la
inspiración divina y la autoridad absoluta de la Biblia. Su fracaso obedeció a
la inviabilidad de este proyecto en un estado declaradamente pluralista, laico
y moderno.
Neofundamentalismos:
A diferencia de las
décadas anteriores, ahora no todos los fundamentalismos tienen aspiración al
poder, sino que tratan de centrar su trabajo en la vida cotidiana, esto es
establecer un control en el ámbito local, fortaleciendo sus propias
instituciones educativas, creando medios de comunicación propios y formando
espacios religiosos particulares, representados por las iglesias, las mezquitas
y las sinagogas. Ellos buscan superar la anomia existente a través de la
construcción de un orden normativo religioso que dé respuesta a la nueva
situación de incertidumbre y amenaza que afecta a las respectivas sociedades.
En estos casos, la
relación de los fundamentalismos con la modernidad de tipo occidental tiene un
carácter ambiguo. Aunque estos movimientos tienden a presentarse como una
reacción contraria, ellos pueden adaptarse a la modernidad o constituir un
modelo propio, que no necesariamente se identifica con el occidental, pero que
incorpora sus avances tecnológicos (medios de comunicación, informática,
sistema bancario, armamento). En este segundo ciclo, estamos en presencia de
neofundamentalismos, cuyos rasgos son su adaptación a las sociedades modernas y
a la globalización, que postulan una lectura menos estricta de los textos
sagrados y buscan propagar sus valores en la sociedad a través de la hegemonía
cultural.
Fundamentalismo religioso y América Latina:
Aunque en América Latina
los fundamentalismos religiosos se manifiestan en forma más indirecta y menos
abierta que en otras partes del mundo, su posible vinculación con movimientos
internacionales puede llevar a la consolidación de un proyecto fundamentalista
en la región, fomentando conflictos, tensiones y diferentes formas de
violencia. Sin embargo, algunas de las formas fundamentalistas pueden
corresponder a experiencias autóctonas, no vinculadas con movimientos
internacionales.
Algunos estudios
examinados permiten suponer que existen relaciones entre los fundamentalismos
religiosos mundiales y las comunidades religiosas monoteístas latinoamericanas
(judías, musulmanas, cristianas), lo que responde en parte a la
interdependencia entre los acontecimientos internacionales y las
características del contexto regional. El crecimiento de algunos movimientos
fundamentalistas religiosos en el mundo y sus lazos con las comunidades
mencionadas puede presentar cierta amenaza a la seguridad global (actos
terroristas, intolerancia xenofobia), con implicancias para América Latina y
Chile. Por otra parte, los movimientos de fundamentalismo comunitario pueden
personificar nuevos actores de la sociedad civil, espacios de adaptación a la
modernidad y formas no tradicionales de participación política.
En lo que se refiere a
los fundamentalismos islámicos, éstos podrían tener un impacto en la región a
través de mayor intolerancia hacia grupos y personas no musulmanes; actos
terroristas, como los realizados contra objetivos judíos e israelíes en
Argentina; alianzas con actores locales nacionalistas y racistas (lo que se
desprende de las investigaciones en relación con los atentados contra la
Embajada de Israel y contra una organización judía en Buenos Aires);
desestabilización a países europeos con fuertes lazos políticos, económicos y
culturales con América Latina (España y Francia, principalmente). En cuanto a
los fundamentalismos judíos, éstos tienden a fomentar crecientes
distanciamientos entre las comunidades judías de Israel y de la diáspora, entre
diversas corrientes religiosas al interior del judaísmo nacional, entre la
comunidad judía nacional y otros grupos de la población.
Orígenes
Se puede fechar el inicio del uso de
“fundamentalista” a finales dela década de 1910, tras la enunciación en
1910 por parte de la Asamblea General de la iglesia presbiteriana de
los EEUU de los Cinco Fundamentos necesarios y esenciales de
la fe cristiana. Esto vino a raíz de una disputa el año anterior sobre si se
debía ordenar sacerdotes a un grupo de novicios que se negaban a afirmar el
nacimiento de Cristo del cuerpo de una virgen. Los Fundamentos escogidos
fueron, pues:
· La
inspiración de la Biblia por el Espíritu Santo y la infalibilidad de las
Escrituras como resultado de dicha inspiración.
· El
nacimiento de Cristo del seno de una virgen.
· La
creencia de que la muerte de Jesucristo fue una.
· La
resurrección en cuerpo de Jesús.
· La
realidad histórica de los milagros de Jesucristo.
Siguiendo estas pautas es obvio que hay
muchas ideas que hoy se asignarían inmediatamente a un fundamentalista y que,
sin embargo, están ausentes de la declaración de la cual toman el nombre. Por
ejemplo, no se da siempre que quien afirma la infalibilidad de la Biblia
argumente también a favor de una interpretación literal de la misma. De hecho,
las corrientes “literalitas” tienen unas raíces mucho más profundas que el
fundamentalismo y se remontan a las discusiones de antaño sobre si la Biblia se
puede traducir, etc.
En cualquier caso, sí que es cierto que
era mucho más fácil encontrar los rasgos anti-modernistas y anti-científicos
que hoy asociamos con fundamentalismo religioso en aquellos que suscribían los
Cinco Fundamentos. En ello se fijó también el teólogo baptista Emerson
Fosdick cuando en 1922 escribió su sermón ¿Ganarán los
fundamentalistas?
Ésta fue la primera obra de difusión con
repercusiones que definía a los fundamentalistas en términos muy parecidos a
los actuales. Fosdick dirigió su crítica hacia los elementos de las iglesias
presbiteriana y baptista que se oponían al esfuerzo de aquellos que trataban de
reconciliar, una vez más, la Ciencia con la Religión. Así, definía a
los fundamentalistas como intolerantes conservadores que
arbitrariamente habían trazado los límites de lo que se admitía en la discusión
teológica. Abogaba por contrarrestar esto por la integración en la Comunidad de
aquellos que expusieran sus dudas sobre aspectos como la virginidad de María o
la resurrección de Cristo basado en lo que demostrara la Ciencia.
El sermón fue un éxito y se distribuyó en
forma de panfleto a todos los pastores protestantes de los Estados Unidos. La
provocación a los conservadores estaba servida y el guante fue recogido
gustosamente por personajes como John Gresham Machen y Benjamín Breckinridge
Warfield, quienes en 1929 formaron la iglesia presbitariana ortodoxa.
Desarrollo del término
A lo largo del tiempo, el fundamentalismo
se vio asociado a un particular segmento del protestantismo evangélico que se
distingue del resto por su enfoque separatista hacia la modernidad y hacia los
aspectos de la cultura que ellos creen que caracterizan el mundo moderno y
hacia los otros cristianos que no han decidido como ellos desligarse de él.
Como se ejemplificó anteriormente, algunas cosas que un fundamentalista se
supone que debe hacer son:
- Evitar
las traducciones demasiado modernas/liberales de la Biblia
- El
rezo con instrumentos populares (guitarras, etc.).
- Tampoco
debería consumir bebidas alcohólicas, drogas estupefacientes o tabaco,
- ni
están bien vistos el baile y, en general, cualquier tipo de actividad o estilo
en el que no se establezcan estrictas diferencias y límites entre hombres y
mujeres.
Tales cosas pueden parecer inocuas al
ajeno, pero para algunos fundamentalistas, éstas suponen la punta de lanza de
la amenaza para su virtuoso modo de vida y para la fe más pura que ellos buscan
proteger y poner como ejemplo ante el mundo.
Debido a la prevalecencia de una
escatología jerárquica, algunos fundamentalistas apoyan con vehemencia el
moderno Estado de Israel porque creen que tiene una significación paralela a la
de las Iglesias Cristianas en los designios divinos y le asignan un papel
especial en el Fin del mundo.
En general, el término fundamentalista es
difícil de aplicar sin ambigüedades fuera de los EEUU, ya que las agrupaciones
no estadounidenses son bastante menos dogmáticas. En su sentido más amplio, el
fundamentalismo se puede aplicar a grupos cristianos tanto católicos como
protestantes. El fundamentalismo, no obstante, es percibido como una fuerza en
alza dentro de las asociaciones religiosas y su alcance cada vez más
penetrante. Esta por discernir si esto se produce por el simple cambio en las
denominaciones y una nueva forma de mirar a rasgos ya existentes desde antaño o
por un verdadero aumento en el número de personas que abrazan ideas
fundamentalistas.
Con todo, la Iglesia Católica y
las iglesias cristianas en su conjunto, pese a ejercer eventualmente
como grupos de presión política, habían aceptado hace tiempo un
sistema pluralista que mantuviera separados a la Iglesia y al Estado y donde la
convivencia se basara en un sistema de leyes humanas aprobadas de forma
democrática, con lo cual se ha logrado contener los
excesos totalitarios que la interpretación fundamentalista produce en
sistemas teocráticos basados en las leyes religiosas.
Sin embargo, a pesar de que el estado
laico ha sido el escenario de confluencia de las diversas formas de pensar y de
las expresiones de diversidad religiosa en condiciones de igualdad, en pleno
siglo XXI vuelven a exacerbarse posturas fundamentalistas y algunos religiosos
cristianos hacen campañas a favor de lo que denominan "un Estado con Dios
en el centro", lamentando avances del estado laico como el reconocimiento
de derechos a minorías, las propuestas por una educación sin discriminación por
razones de raza, sexo u orientación sexual de los niños, y, a cambio de ello,
pretenden que el estado y su ordenamiento jurídico estén fuertemente influenciados
por concepciones morales y religiosas, poniendo en riesgo la misma figura del
estado laico que ha sido el verdadero garante de la libertad religiosa.
LINK_SOLUCIÓN A ESTUDIO DE CASO DESARROLLADO
https://www.youtube.com/watch?v=73w0P7QnpD8&feature=youtu.be






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